Las plantas de interior más fáciles de cuidar

Hoy en este artículo, voy a hablaros de las plantas de interior, de las ventajas de compartir nuestras vidas con estos seres vivos que nos exigen tan poco y resultan ser tan agradecidos, además de recomendaros algunas especies vistosas y fáciles de cuidar e incluso de reproducir.

¿Por qué es bueno tener plantas en casa?

En esta cuestión tengo que deciros que no soy una opinión objetiva, me encantan las plantas y están en mi vida desde que empecé a tener edad para cuidarlas, por ello me considero también "autorizado" a recomendároslas, haciéndolo desde una experiencia de más de 30 años.

macetas plantas hogar

Como adorno

Lo primero de todo, podríamos hablar de su valor estético, las plantas tienen unas cualidades ornamentales muy notables, y hacen cualquier casa más acogedora.

Favorecen un ambiente más saludable

Pero es que además de eso, repercuten positivamente en nuestra salud, ya que purifican el aire durante el día mediante la fotosíntesis, absorbiendo el dióxido de carbono y liberando oxígeno.

El mito de que es malo tener plantas en una habitación por la noche porque te quitan el oxígeno es eso, un mito. Respiran como tú y como cualquier ser vivo pero consumen mucho menos oxígeno que tu pareja durmiendo a tu lado por la noche. No conozco a nadie que se haya muerto por dormir con una planta en su habitación.

Otro factor muy a tener en cuenta es que con su transpiración contribuyen a mantener la humedad relativa del aire en valores normales, un aire excesivamente seco o húmedo puede ocasionar problemas respiratorios y tener plantas en casa ayuda a regular esos valores.

Incentivan el sentido de la responsabilidad infantil

Si tenemos niños en casa, es un estímulo para ellos que poco a poco les responsabilicemos de mantener con vida a nuestros "vegetales de compañía", yo ayudaba a mi madre a cuidar de nuestras plantas en casa desde muy pequeño y es ahora mi hijo con tres años, quien me ayuda a mí a regar nuestra pequeña colección de plantas de interior.

¿Qué cuidados generales necesitan tener las plantas de interior?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que las casas están hechas para que vivan las personas, con lo cual a menudo se dan en ellas condiciones hostiles para nuestras plantas, como falta de humedad ambiental, corrientes, cambios de temperatura bruscos debidos a las calefacciones o aires acondicionados, luz insuficiente, espacio limitado, etc.

Si que es verdad que, dependiendo de las especies, las hay que muestran más tolerancia a estos factores y que existen otras más delicadas, hay que tener en cuenta que el origen de la mayoría de las plantas de interior son los países tropicales y que reproducir en nuestros hogares esas condiciones de humedad, temperatura y luminosidad es complicado.

La luz y su importancia

La luz es algo vital para las plantas, gracias a ella pueden elaborar su alimento a través de la fotosíntesis. Cuando les falta, sus hojas se vuelven amarillentas y sus tallos se vuelven largos buscándola, hasta que al final mueren.

Por ello, salvo determinadas especies que crecen en ambientes sombreados (como los helechos) deberemos colocarlas cerca de una ventana luminosa, o detrás de algún cristal, evitando eso sí, el sol directo que puede quemar sus hojas.

El agua, el líquido vital

Las plantas de interior no necesitan tanta agua como las de exterior, ya que dentro de casa no tenemos una diferencia tan acusada entre las estaciones, las que viven fuera deben ser regadas en más cantidad en verano que en invierno para compensar el exceso de temperatura.

Como en casi todo, mueren más por exceso que por defecto, el riego debe ser suficiente para que empape el sustrato y las raíces puedan absorber el agua con las sales minerales, pero debemos evitar que se quede agua estancada que podría provocar podredumbre en los tallos y asfixia en las raíces. Para ello, debemos usar macetas que transpiren, preferentemente de barro, y poner drenaje en los agujeros de los tiestos (unas pocas piedras de pequeño tamaño bastarán).

La falta de agua, por el contrario, provoca que el sustrato se seque en demasía y se compacte alrededor de las raíces, con lo cual cuando reguemos el agua se deslizará por las paredes del tiesto, se saldrá por abajo y no podrá ser aprovechado por la planta. En ese caso, recurriremos al riego por inmersión para recuperarla hasta que se empape la tierra y recupere su volumen normal.

Si en casa tenemos mucha sequedad, la podemos compensar poniendo agua en el plato de la maceta con un poco de grava para que las raíces no estén continuamente en contacto con el agua, si no es así, debemos retirar el agua sobrante cuando reguemos para que no se pudran las raíces.

En plantas que necesiten mucha humedad ambiental podemos pulverizar las hojas (sin mojar las flores) periódicamente para evitar que se sequen las puntas.

El abono y el espacio

Al vivir en una maceta, los recursos de que dispone una planta para crecer son limitados, por ello deberemos abonarla periódicamente para compensar el agotamiento que se produce en el sustrato. Las necesidades son relativas dependiendo de cada especie, una buena idea es utilizar fertilizantes líquidos disueltos en el agua de riego (importante no echar el fertilizante directamente en la tierra sin disolver porque quemamos las raíces), se suele recomendar cada 15 días en épocas de crecimiento.

También se puede renovar la capa superior del sustrato cada cierto tiempo, o utilizar abono granulado, de disolución lenta, que va proveyendo a la planta de los nutrientes necesarios.

Es importante conocer las propiedades de los fertilizantes, si queremos estimular la floración han de ser ricos en potasio, si lo que queremos es estimular el follaje y crecimiento de hojas buscaremos un fertilizante rico en nitrógeno.

Respecto al espacio, es necesario que las raíces dispongan de aire suficiente alrededor, al crecer en una maceta van ocupando todo el espacio disponible y crecen compactándose formando un cepellón.

Cuando esto sucede, es necesario cambiar la planta a una maceta más grande, una forma de saber si esto es necesario es observar si empiezan a salir las raíces por los agujeros del drenaje.

La temperatura

La tolerancia respecto a la temperatura depende de la especie que se trate, pero en general las condiciones ideales para que crezcan saludables las plantas de interior son temperaturas constantes, en un margen de unos 18-28 grados, evitando colocarlas cerca de aires acondicionados, calefacciones o corrientes de aire. Eso sí, es bueno mantener las habitaciones ventiladas para evitar la formación de mohos.

Especies de plantas de interior recomendadas

Es evidente que existen muchísimas variedades de especies de plantas de interior, pero aquí van unas pocas que son vistosas, y fáciles de cuidar... ¿tienes buena mano con las plantas? ¡Es la hora de demostrarlo!

El poto o photo

planta interior potho

El poto es una planta de interior muy resistente, apta para manos inexpertas, muy vistosa y de fácil cuidado y reproducción.

Se trata de una especie trepadora, que puede crecer guiándola con un tutor o se puede utilizar como planta colgante.

Sus hojas son de color verde teñido de amarillo crema en pequeñas vetas o manchas, el tamaño de la hoja definitivo lo alcanza cuando crece en condiciones adecuadas de humedad ambiental.

Para exhibir su bonito colorido verde y amarillo necesita bastante luz, si la colocamos en un sitio poco luminoso, sus hojas serán de un anodino color verde a secas.

En cuanto al riego, debe ser espaciado, procurando dejar secar la capa superior del sustrato, antes de volver a regar. Si la planta tiene exceso de agua sus hojas se vuelven amarillas, se marchitan y se caen. En condiciones normales de temperatura, lo ideal es regarla cada 4-5 días.

Respecto a la temperatura ideal para ella, los valores que hemos comentado antes van perfectos, pero os puedo decir que yo la tengo en casa a treinta y tantos grados en verano y aguanta como una campeona.

Para reproducirla, basta con cortar un trozo (esqueje) y volverlo a plantar, suele agarrar fácil y de esa manera la multiplicaremos rápidamente. De hecho, si queremos obtener una planta más frondosa en vez de un tallo largo es tan sencillo como cortar y volver a plantar en el mismo tiesto.

Es super resistente, ¡animaros a decorar vuestro salón con un poto!

El anthurium

anthurium planta interior

 

En el caso del anthurium o anturio, hablamos de una vistosa planta tropical, ideal para decorar un salón porque en condiciones adecuadas florece durante todo el año.

Sus hojas son grandes, con forma de corazón, y de un color verde brillante, y sus flores son muy llamativas, existiendo muchas variedades, aunque la más conocida es la de color rojo.

Al tratarse de una planta tropical es exigente respecto a la humedad ambiental que necesita, si la casa tiene calefacción central deberemos pulverizar sus hojas de vez en cuando con agua lo más blanda posible (baja en sales y cal).

Requiere ser abonada periódicamente con fertilizantes adecuados para la floración en primavera y verano que es cuando alcanza su mayor esplendor y crecimiento.

En cuanto al riego, debe ser espaciado, evitando encharcar el sustrato, en una temperatura ideal de 18 a 25 grados basta con regarla cada 3 ó 4 días. En invierno, solo cuando la tierra esté seca.

Respecto a la luz, la máxima posible sin que le dé el sol directamente para no quemarle las hojas.

Si tenemos este mínimo de cuidados tendremos un anturio brillante y florido en nuestro hogar.

La chamadorea

Chamadorea

 

La chamadorea, camadorea o palma de salón es una especie de palmera cultivada como planta de interior que en condiciones idóneas alcanza los dos metros.

Sus tallos son como finas cañas de bambú rematados en las hojas de hasta un metro de largo, compuestas por unos 10 pares de hojas finas y alargadas (pinnadas).

Sus flores son muy parecidas a las de la mimosa, arracimadas y con forma de pequeñas bolitas amarillas.

Necesita humedad ambiental y riegos espaciados, la sequedad provoca que se le sequen las puntas de las hojas.

Debido a su gran resistencia tolera condiciones de luz variables desde sombreada hasta muy luminosa, evitando el sol directo, sin verse perjudicada por ello.

En cuanto a la temperatura, lo más importante es que no baje de unos 7 grados, (no soporta las heladas).

Se recomiendan abonos cada tres semanas, sobre todo los que favorecen el crecimiento de las hojas.

Cuando las raíces ocupen todo el tiesto, debemos trasplantarla porque si favorecemos el crecimiento de nuevas raíces facilitaremos que salgan nuevas hojas. El trasplante puede ser un buen momento para su reproducción, ya que al estar formada por tallos individuales podemos dividirla fácilmente.

Si quieres poner una palmera en tu vida, esta es la especie adecuada ya que se trata de la más fácil de cuidar.

La alegría de la casa o impatiens

impatiens alegria de la casa

 

Esta perenne y florífera planta herbácea es una de las más fáciles de cultivar y además muy agradecida porque produce muchas flores durante gran parte del año. Se la puede encontrar en muchas variedades de color, desde el blanco, hasta el rojo, pasando por el color anaranjado o salmón. El truco para que florezca mucho es podarla a medida que los tallos se van volviendo más alargados, pues rebrota con fuerza y los nuevos brotes suelen venir cargados de flores.

La hoja es verde, pequeña, lanceolada, con bordes aserrados y los tallos son erguidos y carnosos e hinchados en los nudos donde nacen las hojas.

Se puede utilizar como planta de interior o exterior indistintamente, siempre y cuando se la proteja del sol directo del mediodía y de las temperaturas muy bajas.

En cuanto al riego, necesitan bastante humedad en el suelo, por lo que el riego en épocas de calor debe de ser frecuente, siempre evitando el encharcamiento. En invierno ha de ser más espaciado.

Para mantener la floración, aparte de mantener la humedad en el sustrato es importante abonar cada 15 días en verano, se recomienda el fertilizante liquido disuelto en el agua de riego.

La multiplicación es sencillísima, basta con aprovechar los restos de las podas para volverlos a plantar directamente como esquejes. Si queremos asegurarnos, podemos meter los esquejes en agua hasta que les salgan las raíces antes de plantarlos. También es posible reproducirla por semillas, de hecho, en Amazon te venden los sobres para la siembra.

Si quieres llenar tu casa de flores con pocas complicaciones esta es tu planta ideal.

La planta del dinero o plectrantus verticillatus

planta dinero plectrantus verticillatus

Esta planta perenne, de poca altura y hojas verde brillante redondeadas con bordes dentados es una de las más comunes en nuestros hogares, quizás por la tradición que dice que si te regalan una de ellas en tu casa nunca faltara el dinero.

Por su naturaleza rastrera, suele crecer de manera colgante, con lo que si queremos mantenerla con una forma redondeada debemos irla

despuntando periódicamente para que crezca a lo ancho. Si no la podemos poner en un alto y dejar que vaya cayendo.

Se trata de una de las especies más fáciles de cuidar que existen, basta con ponerla en un sitio luminoso o con semisombra y regarla en verano cada dos o tres días, no necesita más ya que sus hojas carnosas le garantizan su reserva de agua. Conviene evitar la exposición a pleno sol para evitar quemar sus hojas.

No es demasiado exigente con respecto a los abonos, basta con hacerlo una vez cada mes si queremos que florezca. Por lo general sus flores son de tamaño pequeño y no es lo más importante de esta planta.

La reproducción es muy sencilla y es a través de esqueje, cortáis un tallo, lo metéis en agua hasta que crecen las raíces y lo plantáis, si lo queréis hacer directamente en tierra también agarra.

Aunque no sea cierto que atrae el dinero, por lo bonita que es y su facilidad de cuidado, merece la pena hacerse con una.

Hasta aquí nuestro artículo de plantas de interior, esperamos que leyéndolo os hayan entrado ganas de compartir vuestro hogar con alguno de estos seres vivos.

Un cordial saludo,

Martin Cifuentes

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1 Comentario

  1. Quería preguntar qué hay que hacer para que Antiguo florezca, me regalaron uno hace un año con flores y no ha vuelto a florecer. También si la alegría de la casa es sólo de interior. Yo tenía una fuera y acabó palmando.

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